Un gesto de solidaridad protagonizado por un suboficial de la Policía Nacional generó reacciones positivas en la comunidad de Puerto Casado, Departamento de Alto Paraguay.
El suboficial Alberto Noguera de la comunidad de Puerto Casado, Departamento de Alto Paraguay, decidió celebrar su cumpleaños de una manera poco habitual. En lugar de realizar una fiesta o compartir un asado con bebidas, optó por utilizar el dinero para comprar una heladera, la cual entregó como obsequio a una mujer de escasos recursos.
La beneficiaria fue Leo Carballo, quien se mostró visiblemente emocionada al recibir el electrodoméstico de manos del uniformado.
El hecho fue difundido por la página Informativo Alto Paraguay, que resaltó el gesto del policía, señalando que el regalo fue realizado “con un corazón lleno de amor hacia su prójimo”.
Las imágenes compartidas en la publicación muestran al suboficial Noguera entregando la heladera y posando junto a la beneficiaria, en un momento que rápidamente se volvió viral entre usuarios de la zona.
Desde la página que difundió la historia destacaron el acto solidario y felicitaron al uniformado por su cumpleaños, resaltando la importancia de contar con más personas que realicen este tipo de acciones en favor de quienes más necesitan.
Fuente: UH
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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