Una grave amenaza de incendio contra una institución educativa generó preocupación en la comunidad de Arroyito, en el Departamento de Concepción, luego de que docentes y estudiantes hayan encontrado notas con mensajes intimidatorios dentro de la escuela.
El hecho ocurrió este martes, alrededor de las 14:15, en la Escuela Básica Nº 443 Mayor Julio Dionisio Otaño, ubicada sobre la calle Colectora del barrio Centro de Arroyito.
Según el informe de la Comisaría 13ª, la denuncia fue presentada por Gloria Mabel Cabañas Bazán, de 45 años, docente y encargada de despacho de la institución.
Cabañas Bazán manifestó que recibió un video a través de la red de mensajería WhatsApp enviado por otro docente, Florencio Morán, quien le alertó sobre el hallazgo de dos notas dejadas debajo de la puerta de acceso a la dirección.
En los escritos se podía leer el mensaje: “Te invitamos a quemar la escuela mañana a la noche a las 22:00 horas. No olvides traer 100 litros de gasolina y 400 fósforos”.
La denunciante explicó que en ese momento se encontraba realizando horas cátedras por lo que acudió inmediatamente.
Al llegar, fue recibida por un grupo de estudiantes que se encontraban dando clases bajo un galpón, quienes señalaron que también encontraron varias notas similares entre sus pertenencias, como cuadernos, mochilas, cartucheras y sobre los pupitres. Presumen que los mensajes fueron dejados durante la hora de recreo.
Hasta el momento se desconoce la identidad de los responsables. El caso será remitido al Ministerio Público para la investigación correspondiente.
Fuente: UH
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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