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22 jun 2008
Asfaltado ruta Concepción y Vallemí quedó en promesas
Las rutas del departamento se encuentran en deplorable estado, especialmente las que conectan con el norte, aun sin lluvia. Una de las primeras promesas del presidente Nicanor Duarte Frutos fue pavimentar la ruta Concepción-Vallemí, pero a dos meses de culminar su mandato, no ha cumplido con el pueblo norteño.
Al iniciar la travesía desde la capital del primer departamento, a 20 km se encuentra la ciudad de Loreto, la ruta hasta esa ciudad no se encuentra en sus mejores condiciones. Luego se puede optar por dos caminos: el que conduce a Paso Horqueta se encuentra a la izquierda, en la salida de la ciudad, y a la derecha la vía conduce a Paso Barreto, ambos trayectos también están en mal estado.
Luego se llega al puente sobre el río Aquidabán, que constantemente es reparado, en la localidad de Paso Horqueta, distante 46 km de Concepción. La pasarela tiene 130 metros de longitud, en la cabecera se encuentra un puesto de peaje, el cobro está a cargo de funcionarios contratados por la Gobernación del primer departamento. Construir un puente de hormigón costaría 2 millones de dólares, según el Ing. Julio Arredondo, de la secretaria de Obras de la Gobernación departamental.
Desde Paso Horqueta hasta la colonia San Alfredo, el camino está en mejores condiciones; luego se empieza a transitar por un trayecto lleno de piedras que salen a flor de tierra, lo que dificulta la circulación. Los puentes sobre el riacho La Paz y los arroyos Tagatiyamí y Tagatiyá Guazú, desde hace varios años, han desaparecido, pese a las promesas de arreglo de las autoridades nacionales. Los usuarios de la ruta deben cruzar por las aguas cristalinas de los cursos hídricos.
Los pobladores de San Carlos del Apa, otra localidad norteña olvidada por las autoridades, también carecen de caminos.La mayoría de los habitantes de la zona viajan por el Brasil, cruzan el río Apa en balsa y llegan a la ciudad de Caracol, situada a 50 km; de ahí se trasladan hasta Bela Vista (Brasil), ciudad fronteriza con la ciudad de Bella Vista Norte, departamento de Amambay, luego a Yby Yaú hasta llegar a Concepción. Este desplazamiento dura unas 12 horas aproximadamente, según mencionaron los vecinos. Al lugar no llega ningún transporte público, la localidad más cercana en donde se puede obtener un ómnibus dentro del territorio paraguayo es Puentesiño, distante 60 km.
La comunidad de Itacuá está aislada de las demás localidades; este punto también presenta el mismo problema, igual que en otras situadas al norte del primer departamento. Un denominador común es la falta de caminos de todo tiempo, porque se debe transitar por propiedades privadas y con una restricción horaria para salir hasta la ruta que une Concepción con Vallemí. También las comunidades de Guyratí, Foncière, Isla Peña Hermosa y Puerto Max están en la misma situación.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
1 comentario:
verdadera mente es una lastima que las autoridades no agan nada por la ciudad cementera del paragauy .vallemi porque tiene muchu que ofrecernos a todos los paraguayos especialmente trabajo
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