Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

19 jun 2008

Madereros estarían engañando a nativos

CONCEPCION.
Los abogados Andrés Villalba y César Núñez, representantes de la empresa Mate Larangeira Mendes del Paraguay SA, denunciaron que un grupo de madereros quiere apoderarse, bajo engaños, de los árboles de diferentes especies nativas existentes en la comunidad indígena Pái Tavyterã, asentada en el zona denominada Jeguahaty, en el departamento de Concepción.

El terreno de 2.032 hectáreas, donde viven 46 familias de nativos, fue donado por la empresa Mate Larangeira en 1951. La agricultura en pequeña escala es la ocupación principal en el lugar.
Los abogados señalaron que en diciembre del año pasado, los madereros Arnildo y Carlos Rojas González firmaron un contrato con los indígenas mediante el cual se comprometían a desarrollar un proyecto de gestión ambiental y manejo forestal. También la apertura de caminos, instalación de luz eléctrica, agua potable, centro de salud y otros beneficios, que no cumplen.
A cambio de las “donaciones”, retirarían la madera de la propiedad de los nativos, explicaron los representantes de la empresa.
El cacique de Jeguahaty, Lirio Benítez, ante esta situación, dijo: “El contrato que firmamos, ellos nunca cumplieron”.
“Ya estamos cansados de las mentiras de esta gente. El miércoles nos prometieron víveres, fuimos en un tractor de la estancia Agüerito hasta el lugar donde tenían que dejar los víveres, y estos madereros, una vez más, nos mintieron, y ya decidimos no trabajar con ellos”, enfatizó el líder indígena.

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY