El domingo se concretaron los ingresos de un grupo de 700 familias que permanecen en la propiedad de Camperchioli y que se suman a los de Bost y a un campo comunal en el distrito de Horqueta.
Aproximadamente 700 jefes de familia de diferentes distritos ocupan desde el domingo las tierras de Jorge Camperchioli ubicadas en el distrito de Horqueta en el departamento de Concepción. Reivindican las 7.000 hectáreas del predio, de las cuales unas 3.500 son boscosas. La Fiscalía de Horqueta ya les advirtió que deben abandonar la propiedad aunque hasta el cierre de nuestra edición seguían en el lugar.
El domingo por la noche, unas 500 personas ingresaron al inmueble ubicado a 25 kilómetros de la localidad de Horqueta. Ayer ya sumaron 700 los ocupantes y anuncian que llegarán a 1.200 familias, las que se instalarán en pocos días en el lugar."Venimos a ocupar estas tierras muy propicias para la agricultura y que están en manos de un ganadero, que lo único que hace es explotar las maderas vendiendo rollos y produciendo carbón", dijo Luciano Torres, uno de los ocupantes.
Por su parte, Rufina Recalde, otra ocupante, indicó que el departamento de Concepción está lleno de brasileños y ganaderos que tienen grandes extensiones de tierras, mientras muchos campesinos ya no tienen dónde trabajar la tierra. "Estas tierras son nuestras y vamos a luchar por ellas", explicó.
Pablo Ortiz, antiguo dirigente de los sintierra, destacó que nadie se moverá del lugar aunque vengan con orden judicial de desalojo porque el lema es "tierra o muerte".Casildo López, otro dirigente de los sintecho de Concepción, dependiente de la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (Mcnoc), sostuvo que la visita de la comitiva fiscal es solo para amedrentar a los campesinos con su viejo repertorio de que es propiedad privada y el desalojo. "Nosotros no tenemos miedo de las amenazas y resistiremos, para eso vamos a estar en pocos días 1.200 sintierras en este lugar que nos corresponde", aseguró.
COMITIVA.
La fiscala Dora Irrazábal y el juez Julio Areco de Horqueta, junto al propietario ingeniero Jorge Camperchioli, llegaron al lugar donde se encontraron con una posición muy cerrada. La representante del Ministerio Público sostuvo que imputará a las personas conocidas, que son 6 aproximadamente y pedirá su detención. "Ni siquiera se puede hablar con la gente porque es muy cerrada a su decisión, lo que yo haré es imputar a los que pudimos reconocer y pedir su detención inmediatamente", indicó.
El juez Areco, por su parte, llevó una orden de no innovar, pero los campesinos no harán caso porque desde hoy ya iniciarán la limpieza de la primera parcela para cultivo de mandioca.
De hecho, ya iniciaron la colocación de los campamentos con varias carpas que llevaron. Los campesinos son de Horqueta, Yby Yaú, Loreto, Belén y algunos de Concepción.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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