CONCEPCIÓN
Indígenas de la parcialidad Paî Tavyterâ de la comunidad de Jeguahaty, distrito de Concepción, se hallan enfrentados, a raíz de las pretensiones que tienen dos madereros de explotar sus recursos forestales a cambio de un supuesto plan de desarrollo. Hay dos grupos adversos que incluso ya llegaron al enfrentamiento armado.
Existe un contrato firmado en diciembre del año pasado, que permite a los madereros explotar los recursos forestales de las 2.032 hectáreas de inmueble, a cambio, supuestamente de un proyecto de desarrollo consistente en apertura de camino, puesto de salud, construcción de viviendas, electrificación y agua potable. Sin embargo, un grupo se opone al cumplimiento y se produce una fuerte división entre las 47 familias.
Por un lado, el cacique Lirio Benítez cuenta con un grupo mayoritario que se opone a la explotación de los recursos forestales y el cumplimiento del contrato. Por otro lado, su propio hijo, Florencio Benítez, que emerge como el otro líder, sí admite el cumplimiento de un contrato firmado en diciembre del año pasado con Arrnindo y Carlos Rojas de la ciudad de Yby Ya´u, madereros que se hallan apostados en las tierras indígenas con maquinaria y hombres para la explotación forestal.
"Hasta la muerte preservaremos nuestros recursos naturales, no permitiremos que nadie venga a depredar nuestro monte", dijo Lirio Benítez, el cacique más antiguo.
Por su parte, su hijo, Florencio Benítez, dijo que lo único que se hace es cumplir con un contrato, que él, su padre y las autoridades del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) firmaron y que tiene validez de 3 años. El contrato permite solamente el corte de los árboles que fueron afectados por el incendio del año pasado y de los lampiños, sin embargo, se pudo observar que en la playada hay árboles sanos que fueron derribados.
El problema subió de tono, a tal punto de producirse enfrentamiento armado entre los aborígenes. El grupo oponente llegó a disparar con arma de fuego contra la camioneta de Carlos Rojas.
La denuncia llegó al fiscal del Ambiente, Richard Alarcón, que se constituyó a la comunidad para cerciorarse del caso. A raíz de las posiciones totalmente adversas decidió parar las actividades forestales, invitar a los madereros a retirarse del inmueble y requisó todas las armas de los indígenas, a fin de evitar derramamiento de sangre.
MARGARITA MBYWANGUI
El fiscal Richard Alarcónsolicitó la presencia inmediata de la presidenta del INDI para intervenir la comunidad en búsqueda de solución al problema. Otro hecho que llamó su atención es que el Servicio Forestal Nacional concedió las guías a los madereros para la extracción de los rollos de las tierras indígenas, que por ley están protegidas y no pueden ser objeto de comercialización.
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario