Concepción ya cuenta con la Mesa Departamental para la Generación de Empleo Juvenil, luego que en la semana fuera instalada por el Ministerio de Justicia y Trabajo.
En esa oportunidad, Raúl Mongelós, viceministro de Trabajo y Seguridad Social, mencionó que los jóvenes son el motor fundamental de la economía del país.
Asimismo expresó que con la instalación de la Mesa de Empleo Juvenil, no se busca sólo hacer "promesas, como lo hacían hasta el 15 de agosto pasado", sino que más bien la responsabilidad que tiene el Estado con la sociedad es la de crear las condiciones necesarias para que el sector privado invierta en el país.
Mediante esta iniciativa también se busca hacer frente a la crisis económica mundial que afectará a nuestro país y así, con la participación de todos los estamentos de la sociedad, trabajar por la generación de empleo, conforme a sus expresiones.
"Para nosotros el tema del empleo es una de las políticas públicas más importantes dentro del Gobierno nacional, nosotros entendemos, y comprendemos que tenemos la obligación de generar los medios para la generación de empleo", expresó el viceministro Mongelós.
La Mesa Nacional para la Generación de Empleo Juvenil está integrada por todos los ministerios que integran el Poder Ejecutivo, el sector empresarial y los gremios centrales.
El objetivo es crear un banco de datos para el Ministerio de Justicia y Trabajo, al que podrán recurrir todas las empresas que precisen personal capacitado.
Los inscriptos recibirán formación a través del Servicio Nacional de Promoción Profesional y Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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