FUERTE OLIMPO, Alto Paraguay (corresponsal).
La Junta Municipal de esta ciudad no puede iniciar el período de sesiones de este año, a raíz de la fuerte disputa política por la presidencia del ente deliberativo. Con esta anarquía de la corporación legislativa, sumada a la desidia del intendente, Diego Gallagher (ANR), la comunidad presenta un lamentable estado de abandono.
Los concejales se reunieron por última vez el 6 de diciembre del año pasado. La Junta Municipal está compuesta por un total de 12 miembros titulares, de los cuales nueve representan a la ANR y los restantes tres al PLRA.
Actualmente se presentan dos ediles que dicen ser presidente de la Junta.
Un grupo de seis apoya al concejal Federico Farías (ANR) para ocupar la presidencia, mientras otro sector integrado por igual cantidad de concejales, sostiene que la edil Andrea Villamayor (PLRA) es la titular.
Los ediles no pueden iniciar la sesión ordinaria del presente año, ya que ninguno de los bandos reúne el quórum necesario.
El conflicto, aparte de dañar la imagen de los que deberían ser ejemplo a la hora de practicar la responsabilidad, perjudica considerablemente la situación social de la comunidad, ya que la población está abandonada por sus autoridades.
El concejal Farías comentó que actualmente están negociando con algunos concejales del grupo opositor para zanjar las diferencias. Sostuvo que son conscientes de que esta situación irregular no puede continuar.
“Si una de las condiciones para llegar a una solución fuese desistir de este cargo, con gusto lo haría”, dijo.
Los concejales que apoyan a Villamayor, por otro lado, responsabilizan al intendente Gallagher de esta disputa. Alegan que supuestamente busca que se le blanquee su cuestionada administración.
Precisamente, a fines de este mes vence el plazo para que los concejales estudien la ejecución presupuestaria presentada por el intendente. Si el conflicto no llega a zanjarse, automáticamente quedará aprobada.
La dieta de un edil es de G. 800.000, mientras el presupuesto de la Comuna supera los G. 2. 000 millones.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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