La fracción denominada Calaberita, del barrio San Roque de la ciudad de Concepción, en el primer departamento, se ve afectada por humareda que despiden los hornos productores de carbón vegetal.
Los vecinos acercaron su denuncia a las autoridades, mientras los propietarios de las carboneras no tienen permiso y sostienen que lo hacen para el sustento de las familias.
Un total de 12 hornos pertenecientes a diferentes dueños del mismo barrio están ubicados a metros de la población de la zona denominada Calaberita, cuyas familias son de origen campesino y con mucha pobreza. Cada vez que se realiza la quema, el humo y el olor se levantan y arrasan a los pobladores, que ya no soportan el ambiente contaminado, e incluso, denuncian que muchos de ellos ya se enfermaron, a consecuencia del humo.
Patrocinia Franco, presidenta de la comisión de Fomento Urbano del barrio, indicó que lamentablemente tuvieron que llegar a esta instancia, porque los pobladores ya no soportan el impacto del humo. "Es impresionante cuando todos los hornos funcionan, muchos se quejan de permanentes problemas de salud y los niños se llenan de mocos", dijo. Agregó que las instituciones deben intervenir, a fin de reubicar a los carboneros y evitar la contaminación ambiental.
Por su parte, Hermes González, uno de los carboneros, dijo que ellos no cuentan con ningún documento, ni permiso de nadie, y que solo hacen esta actividad para mantener a sus familias, ya que todos son pobres. "Acá el problema es que hay muchos haraganes que se preocupan por los que trabajamos, esto es una persecución para nosotros, eso es lo que pasa", indicó.
Por otro lado, el secretario del Ambiente de la Gobernación, Jorge Recalde, acudió al lugar e intimó a los dueños de las carboneras a iniciar las gestiones inherentes a la legalización, aunque anticipó que difícilmente pueden obtener el permiso, porque los hornos no pueden ubicarse cerca del radio urbano de la ciudad.
En el momento de las denuncias, cuatro de los doce hornos estaban en funcionamiento, y por su ubicación, al norte del barrio, el viento llevaba directamente hacia la población el humo con un olor bastante fuerte.
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario