HORQUETA (ABC, corresponsal).
Valentín Ramírez, vecino del polémico dirigente campesino de la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (MCNOC), Casildo López, afirmó que el citado prófugo de la justicia se encuentra en su casa de Brasil Cue, ubicada a unos tres kilómetros de esta ciudad.
Sostuvo que casi diariamente lo ve por los caminos de la zona y en el predio de su domicilio.
El lunes último, López había señalado a través de una emisora local que agentes policiales en más de una ocasión llegaron a su domicilio para aprehenderlo, pero no le encontraron y maltrataron a sus familiares, debido a la denuncia de los Ramírez y Riveros, a quienes calificó como “perros” por esa actitud.
López aseguró que se encuentra por otros lugares con la protección de los miembros de la organización de “sintierras”.
También anunció que en cualquier momento ocuparán la estancia “Santa Silvia”, propiedad de la empresa agroganadera San Luis, de la que es socio el Ing. Jorge Camperchioli. El establecimiento se encuentra en Alfonso Cue, a unos 25 kilómetros de Horqueta.
Por su parte, Ramírez dio a entender que López tiene como amigos a unos agentes policiales que estratégicamente le protegen, debido a que nunca lo encuentran.
Manifestó que si por esta denuncia alguna cosa le sucede a su familia, el citado dirigente sería el responsable. Remigia Cañete de Riveros también desmintió las manifestaciones de López. El jefe de la comisaría 3ª de esta ciudad, Crio. Princ. Jorge Almada, señaló que en más de una ocasión realizaron allanamientos en el domicilio de López, sin ubicarlo.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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