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4 oct 2009

Puerto Ybapovó: olvidado


Puerto Yvapovõ es una comunidad norteña del departamento de San Pedro, cuya reducida población se dedica a la pesca. La presencia del Estado es nula en la zona y la policía, antes que garantizar seguridad, genera temor.

El pueblito dista a 130 kilómetros del centro de esta capital departamental, de la cual depende administrativamente. Posee una población de 1.382 habitantes (222 familias), que solo manejan un pequeño pedazo de tierra para viviendas. Antiguamente era conocida por su importante actividad maderera, pero actualmente sus pobladores se dedican a la pesca.
El 90 por ciento de la población vive en medio de la carencia total, sin médico y con caminos en pésimas condiciones. Para colmo, los agentes de la Policía Nacional, que deben dar seguridad, aquí son sinónimos de corrupción y miedo.
El jefe de la subcomisaría local, suboficial Federico Cardozo, actualmente está imputado por presunto abigeato, evasión de impuestos y asociación criminal.
Yvapovõ era uno de los más activos puertos en el norte del país para la explotación de la madera hasta finales de la década del sesenta. De aquí eran embarcadas grandes cantidades con destino al mercado internacional.
La población se formó con los obreros que trabajaban en dicha actividad, que después se instalaron en las tierras (sitios de casa) distribuidas por los madereros en la ribera del río Paraguay, en el límite con el departamento de Concepción, y de Presidente Hayes, del que le separa el río Paraguay.
“En Puerto Yvapovõ se ancló el olvido”, señaló un poblador y describió la patética precariedad en que viven, en medio de la prácticamente nula presencia del Estado. A pesar de depender administrativamente de San Pedro de Ycuamandyyú, acceden con menos dificultades a Concepción. La línea de la Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco) SA y de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) que usufructúan corresponde a la oficina de la capital del primer departamento. Es más, llegan más rápido a los locales sanitarios de Concepción.
Cuentan con un puesto de salud, que depende de la Región Sanitaria de San Pedro, donde máximo pueden recibir los primeros auxilios. Cada mes se les entregan medicamentos, que alcanzan para cubrir 8 días, según Felipe Galarza, funcionario del local.
En medio de tantas necesidades, la única actividad que goza de buena salud en esta zona es la delincuencia. Hasta hace poco, el tráfico de drogas florecía con la presunta complicidad de policías y militares. Pero los rubros que no conocen de crisis son el tráfico de combustibles y el abigeato, que supuestamente involucra a militares destacados en la zona de Presidente Hayes y a los policías que se sucedieron como “inquilinos” en el precario puesto policial.
En lo que va de este año, de un solo dueño ya fueron hurtados 300 cabeza de ganado vacuno. Muchos fueron a parar a los mercaditos de Concepción y otros, canjeados por combustibles en las grandes embarcaciones que cruzan frente a este puerto.
Los policías, antes que combatirlas, se convierten en promotores y beneficiados de las actividades ilegales, según las denuncias.

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