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4 abr 2010

Liberan al falso Manuel Cristaldo

Concepción.- (LN)
Luego de confirmarse que no se trataba de Manuel Cristaldo Mieres, la fiscalía liberó a Antonio Ramón Arce Melgarejo, quien en la noche del jueves se había anotado en un hospedaje de Yby Yaú con el nombre del prófugo por secuestro y uno de los hombres más buscados del país.

El fiscal coadyuvante de Antisecuestro, Federico Delfino, informó que se tomó la medida luego de las verificaciones realizadas por identificaciones de la Policía Nacional. Sin embargo, el caso será devuelto a la fiscala Camila Rojas, de Yby Yaú, quien realizó la detención del hombre en la noche del jueves. Delfino mencionó que continuarán las investigaciones sobre la llamativa situación que ocurrió en el hospedaje “Kiño”, de Yby Yaú, a unos 100 kilómetros al Este de Concepción, donde Arce se había anotado con el nombre de Cristaldo Mieres, según consta en el libro de anotaciones del hotel y había mencionado un número de cédula, el 4.460.07 correspondiente a una tercera persona. En su descargo, Arce había dicho a la prensa que un guardia de seguridad lo había confundido con Cristaldo Mieres por su parecido con el miembro del EPP y buscado por la justicia por caso de secuestros.
Aparentemente, Arce habría actuado bajo los efectos del alcohol ya que inclusive en la tarde del miércoles tenía un fuerte olor al estimulante.
Según versión de algunos uniformados, Arce sería un admirador de los Magna Meza y compañía ya que en un local bailable de Concepción lo habrían visto hacer “hurra” en nombre de la integrante del EPP, también buscada por casos de secuestros.

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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