CONCEPCIÓN.- (LN)
“Sorpresa mamá, tu hijo es doctor con medalla de oro”. Doña Nidia, una humilde limpiadora de Concepción, recibió con lágrimas de alegría el mensaje de su hijo Elvis que llega el 28 de agosto de regreso.
Elvis David González Agüero (24) es concepcionero y acaba de egresar en la carrera de Medicina, con medalla de oro. El 14 de julio pasado defendió su tesina en la universidad de Cienfuegos y el 19 le informaron los resultados. Lo primero que hizo fue enviarle un mensaje a su mamá: “Sorpresa mamá, tu hijo es doctor con título y medalla de oro. ¡Felicidades, otra vez para vos!”.
El joven agradecido a los sacrificios y constante apoyo de su madre, no sólo culminó la carrera de Medicina con las mejores notas, sino que desde que era un niño, se destacó por sus altas notas y su apego a los estudios. Fue mejor alumno desde el preescolar hasta el sexto curso, que terminó en el año 2004 en el Centro Regional de Educación Juan E. O’Leary (BTS).
Para entonces, Elvis ya había recibido tres medallas de oro por su desempeño impecable como estudiante. La ahora orgullosa madre, Nidia Agüero Quintana (46), que trabaja como limpiadora en la Universidad Nacional de Concepción, nos habla de su hijo con mucha y justificada admiración. “Desde que Elvis era muy chiquito, fue mi ayuda. Mi hijo no sólo fue siempre el mejor alumno, sino que me ayudaba con su trabajo. Él salía a vender las cosas que yo hacía al crochet”, nos dice Nidia enjugándose las lágrimas que ahora son de alegría. “Cuando fue un poco más grande, trabajó como planchero (preparaba mixtos y minutas) en un bar y fue repartidor de pizzas. Luego trabajó en la gobernación, en el área de Salud”.
Para Nidia, Elvis “Fue mi hijo, mi marido, mi compañero, mi banco; él fue todo para mí, yo ganaba poquito y él me ayudaba”, dice ahora la orgullosa madre.
EL VIAJE
La condición económica humilde no fue un obstáculo invencible. El deseo de la familia y la ayuda de mucha gente, a la que doña Nidia recordó muy agradecida, hizo su parte. Recuerda que el presidente Nicanor Duarte Frutos, le regaló el pasaje, luego de conocer a Elvis en una visita al Palacio como representante estudiantil. El joven le había hablado de su sueño de ser médico. El jefe de gobierno le prometió ayuda. Pero antes de viajar, pasaron muchas angustias. A pesar de que ya había pasado las pruebas, faltaba el dinero para el viaje. Doña Nidia recordó que inclusive vinieron dos jóvenes a plantearle que Elvis les vendiera su beca. Recurrieron a los amigos, como el profesor Basilicio Romero, quien sin titubear les dio un millón de guaraníes. También recurrieron al padre de Elvis, que vivía en Pedro Juan Caballero.
“Después tuvimos una sorpresa muy agradable, cuando luego de traer el dinero de Pedro Juan, nos enteramos que el Presidente ya había pagado todo. Entonces nos fuimos a Asunción a comprar ropa y otras cosas que él iba a necesitar”.
Ahora, sólo piensa en el regreso del hijo. La fecha prevista es el próximo 28 de agosto. En la humilde vivienda de la calle Spika y 14 de Mayo en Concepción, Nidia prepara todo para recibir al hijo y darle un postergado abrazo. Y recuerda que, antes de subir al avión que lo llevaría a Cuba, Elvis le dijo “Mamá yo ya te di tres medallas y te prometo que te traigo una más” .Y sonríe cuando nos cuenta: “Ahora me envió el mensaje, ahora te voy a llevar la otra medalla. Podés contarle a todo el mundo”.
Los vecinos, quienes también colaboraron con lo que podían antes de la partida de Elvis; entonces, juntaron toallas, pasta dental, valijas y le dijeron adiós con una fiesta. Ahora, están organizando una gran bienvenida, con pancartas, una cena y una misa, para recibirlo.
Nidia Agüero Quintana es madre de nueve hijos. Todos estudian. Elvis es el mayor y el menor tiene 8 años y va a cuarto grado.
“Todo se lo debo a ella”
En una comunicación vía internet desde Cuba, Elvis David González dijo a La Nación que su madre , doña Nidia, es su heroína personal. “Y todo se lo debo a ella”, escribe. “Todo lo bueno o malo que puedo ser y todo lo que puedo o no conseguir; todo es por esa mujer, y como siempre me digo es increíble cómo pudo hacer para salir adelante y sacarnos a todos sus hijos adelante”. “Y bueno me tocó a mi ser el primero, y este triunfo mío es más que mío de mi madre, y es ella la que se merece todos los elogios”, nos dijo confesándose muy emocionado y agradecido desde Cienfuegos.
No se olvidó de agradecer que aquí en Concepción lo recuerden y hasta le concedan la posibilidad de salir en una nota periodística. Dijo que está preparándose con ganas para regresar a su “valle” y allí abrazar a su madre y hermanos que lo esperan, así como a sus amigos y vecinos.
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario