Un ex convicto buscado por varios asaltos fue detenido ayer, cuando planeaba asaltar el Banco Nacional de Fomento (BNF) de Concepción.
Se trata de Justino Ramírez (40), domiciliado en San Pedro del Ycuamandyyú. El operativo fue realizado cerca de las 06:10 en el cruce Santa Rosa del Aguaray por agentes de la Brigada de San Lorenzo.
Es el supuesto último integrante con vida de la banda del criminal brasileño Valdecir Pinheiro Dos Santos, abatido a tiros en enero de 2008.
Ramírez contaba con tres órdenes de captura por asaltos en el departamento de Alto Paraná, en los años 2003 y 2009. Igualmente cuenta con seis antecedentes por el mismo delito, según los datos suministrados.
Tras su detención, Ramírez manifestó a los agentes intervinientes que residía en San Pedro con intenciones de asaltar el BNF de Concepción, para lo cual iba a contar con apoyo de otros delincuentes, quienes aún están prófugos.
El detenido será remitido a la penitenciaría de Ciudad del Este, según se informó.
El jefe de la Brigada de San Lorenzo, Crio. Princ. Juan Pino, indicó que Ramírez sería el único sobreviviente de la ex banda de Valdecir Pinheiro, acusado de varios delitos en el departamento del Alto Paraná, entre ellos el secuestro del empresario japonés Hirokazu Ota, ocurrido el 1 de abril de 2007.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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