“Una computadora por niño” llegará en 2012 a Concepción
CONCEPCIÓN (ABC). Cinco escuelas del departamento de Concepción implementarán, a partir
de 2012, el proyecto educativo “Una computadora por niño”. Ayer la empresa de
telefonía Personal firmó un contrato a través del cual se compromete a proveer
servicio de internet gratuito para hacer posible el plan.
El Rotary Club de esta
ciudad y la empresa de telefonía Personal firmaron ayer un acuerdo de
cooperación que permitirá brindar la conectividad a internet necesaria para la
implementación del programa “Una computadora por niño” en el departamento de
Concepción. El servicio se extenderá por dos años a partir de 2012.
Según explicaron
los responsables, unos 1.100 alumnos de cinco escuelas serán beneficiados en la
primera fase. El acuerdo garantizará el servicio de internet sin costo para las
escuelas beneficiadas con el programa de Personal.
La empresa de
telefonía también pondrá a disposición planes y soluciones especiales de
comunicación e internet, tanto para el equipo de coordinación del Rotary Club
Concepción como para las escuelas, directores, docentes y padres de alumnos.
“Una computadora
por niño” llegará en la primera fase a las escuelas Agustín Fernando de Pinedo
y Mayor Enrique J. Planás, de Concepción; Padre Jesuita José Sánchez Labrador,
de Belén; Vitalina Torres Vda. de Garcete, de Loreto; y Padre Venancio
Ortellado, de Horqueta.
La Gobernación
cuenta con G. 2.400 millones presupuestados por el Gobierno Central para la
implementación del programa y que serán administrados por el Rotary Club de
Concepción.
La capacitación de
los docentes se desarrollará durante las vacaciones de verano. Las
instrucciones estarán a cargo de un grupo de técnicos, que previamente serán
formados en la ciudad de Caacupé, que es la ciudad pionera en el país en la
implementación del programa, con excelentes resultados.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario