SAS constata beneficiarios con solvencia económica
La Secretaría de Acción Social constató la existencia de familias con solvencia económica entre los beneficiarios del programa Social Tekoporã. El primer auditado fue el departamento de Concepción. Ante las irregularidades detectadas, se decidió extender el trabajo a otros puntos del país.

La existencia de familias con más de 150 cabezas de ganado que figuran entre los beneficiarios del subsidio económico, en el marco del programa social Tekoporã, pudo constatar un grupo de auditores internos de la Secretaría de Acción Social.
El trabajo de verificación se inició en agosto, en el departamento de Concepción.
Los auditores seleccionaron 53 viviendas para visitar y verificar si reúnen los requisitos exigidos para acceder a la ayuda monetaria.
Según el informe elaborado, muchas familias de la Colonia San Alfredo, por ejemplo, ni siquiera conocen el programa Tekoporã, y al ser consultadas si saben de dónde reciben el subsidio, mencionan que es de la SAS, pero significan que lo único que saben es que tienen que cobrar.
Al menos tres de las viviendas visitadas corresponden a familias con solvencia económica. Una de ellas, Juana Agüero de Valiente inclusive tiene una despensa, y en su casa, construida de material cocido, posee hasta acondicionadores de aire.
Otro caso es de Agapita Barrios de Alfonso, de la comunidad Lemó, de Belén, quien también es solvente económicamente, pero percibe el subsidio de la SAS. Su esposo es beneficiario del programa económico destinado a adultos mayores.
En Horqueta, el líder de los beneficiarios, Silvio Valenzuela, entregó a los auditores de la SAS una lista de familias con gran solvencia económica que también figuran entre los beneficiarios del programa Tekoporã.
En la nómina se menciona a Sadi Escobar, quien es propietaria de una funeraria; Lidia Pérez Acosta, poseedora de una estancia; mientras Teófila Díaz de Vega tiene 60 hectáreas de tierra y 70 cabezas de ganado.
Los resultados obtenidos llevaron a las autoridades de la Secretaría de Acción Social, a extender la auditoría a otros departamentos.
El pasado 24 de agosto, el ministro de la SAS Víctor Rivarola, basado en informe de intendentes, denunció ante la fiscalía supuesto pago irregular a 1.000 familias.
Daño de G. 10.000 millones
El ministro de Acción Social, Víctor Rivarola, y el asesor jurídico de la institución, Abog. Javier Pirovano, denunciaron el pasado miércoles 22 de agosto que habría un daño patrimonial del orden de los G. 10.000 millones por desembolsos monetarios realizados a nombre de personas no sujetas al Programa Tekoporã.
Señalaron que las irregularidades datan desde hace unos tres años y que los funcionarios encargados del control habrían hecho la “vista gorda”. Inclusive se habla que figurarían hasta personas muertas en la lista de beneficiarios.
Los documentos correspondientes fueron acercadas a la fiscalía de delitos económicos.
Fuente: ABC
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario