Triste adiós de los aspirantes
CONCEPCIÓN. Dos de los cadetes fallecidos en la noche del martes en uno de los dormitorios ubicados en el Comando Logístico con asiento en la ciudad de Mariano Roque Alonso, oriundos de este distrito, fueron sepultados ayer. Tristes momentos se vivieron durante el sepelio.
Cayo Hermosa (20 años) fue velado en su casa ubicada en la localidad llamada Zanja Cue, distrito de Loreto. El joven fue sepultado a las 10:00 en el cementerio local. Sus restos mortales fueron acompañados por unas 200 personas.
Gustavo Caríssimo (20 años) fue llevado de su casa a la iglesia del barrio San Antonio y de allí, en medio de una caravana que se unió para despedirlo, llegó al cementerio de Concepción.
Los familiares de ambos cadetes no brindaron declaraciones a los medios de comunicación, aunque amigos y vecinos de Caríssimo indicaron que el joven venía semanalmente a su casa, ubicada en el barrio San Antonio de esta capital departamental.
“Tenía muchos proyectos, incluso ya estaba pensando en su colación que debía realizarse a fin de año”, dijo uno de sus vecinos.
Fuente: ABC
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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