Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

23 oct 2012

Grave atentado contra la ciencia por desidia estatal

Más de un año transcurrió luego del hallazgo del fósil de un oso perezoso gigante en la caverna Risso del municipio de San Lázaro, Dpto. de Concepción. La inacción de las autoridades tuvo el resultado más temido por los científicos: el robo y la pérdida del valioso material científico.

Especialistas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (Facen) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) viajaron ayer a San Lázaro luego de un año de haber recomendado la extracción inmediata del fósil del oso perezoso gigante.
Al ingresar a la caverna se encontraron con que la mayoría de los huesos habían sido violentamente arrancados del yeso protector que los cubría, según explicó Víctor Filippi, representante de la Facen.
En agosto del 2011, un derrumbe en la caverna Risso –a 19 kilómetros del casco urbano de San Lázaro– puso en descubierto el material.
En aquella ocasión, los dueños de la empresa Calera Risso, donde se encuentra la caverna que alberga al fósil, habrían condicionado el permiso de entrada a los científicos a cambio de una licencia ambiental para la explotación de caliza, lo que fue negado por los propietarios. Sin embargo, no otorgaron la autorización hasta recibir la licencia a principios del 2012.
En agosto de este año, una expedición de técnicos y especialistas se trasladó hasta Vallemí para iniciar los trabajos de rescate.
Nuevamente, los investigadores se encontraron con la oposición del municipio de San Lázaro encabezado por el intendente Celso Ovelar (PLRA), quien se negó a que se traslade el material a un laboratorio especializado para su conservación en Asunción, por temor a que la comunidad local no sea beneficiada por el hallazgo.
Con la exigencia de que el fósil permanezca en el palacete municipal, los especialistas abortaron la misión considerando que el sitio no era apto para la conservación del material científico.
La Secretaría Nacional de Cultura, presidida por Graciela Bartolozzi, dejó pasar las semanas en interminables negociaciones, que incluyeron la innecesaria visita de dos paleontólogos brasileños, quienes realizaron las mismas recomendaciones técnicas que la Facen.
Finalmente, la semana pasada, las autoridades llegaron a un acuerdo con el municipio de San Lázaro.

Afirman que tendría “un tinte de venganza”

La ministra de Cultura, Graciela Bartolozzi, sostuvo que el robo del fósil del oso perezoso gigante tiene un “tinte de venganza, propio de la ignorancia” de la población local, que se había opuesto inicialmente a la extracción del material.
Los expertos que constataron el atentado aseguraron que se trata de “una cuestión de destrucción, así como está no le sirve a nadie”, indicó.
“Dentro de la comisión de Vallemí habían personas que se negaban a que se realice la extracción”, sostuvo.
Por su parte, el intendente Celso Ovelar (PLRA) deslindó toda responsabilidad por el robo, ya que el material “estaba en propiedad privada”, dijo.
Fuente: ABC Color

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY