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19 feb 2013

Sesameros perdieron su cosecha

CONCEPCIÓN.- Un repentino temporal se desató ayer sobre la comunidad de Santa Lucía, distrito de Belén, Departamento de Concepción, y causó tremendos daños a la agricultura.

Una decena de productores de sésamo sufrió el mayor impacto del fuerte viento que arrasó los emparvados de sésamo que estaban a punto de cosecharse. 
Leonardo Sosa tenía 150 emparvados que equivalen a 3,5 ha. de cultivo de sésamo; solo 15 no cayeron. El resto se fue al suelo, lo que implica la pérdida de todos los productos. "La idea era cosechar 2.500 kg; sin embargo, ahora me quedo por el suelo", dijo el productor.
En otro momento indicó que lo más preocupante de su situación es que tiene deudas con una financiera y que a eso se suma la llegada del inicio de las clases, a las cuales deben acudir sus 4 hijos. 
Varios otros vecinos de esa comunidad también se vieron afectados por el temporal; algunos perdieron una; otros, dos hectáreas del rubro de renta. También hubo parcelas de nuevos cultivos afectados, que estaban sufriendo el embate de la sequía.
Amancio Cubas, poblador de la misma comunidad, perdió el techo completo de un pabellón de su casa. El viento arrancó las chapas de zinc y tiró contra el otro techo de tejas, rompiendo el 50%.
Comentó que la ráfaga de viento duró solo unos 3 minutos, que bastó para dañar a los humildes pobladores.
Los afectados pidieron apoyo a Emergencia Nacional, a fin de paliar en algo los daños causados por el tornado.

Fuente: UH

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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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