Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

12 oct 2013

Concepción: Encuentro de exseminaristas

El Centro de Exseminaristas del Seminario Menor “San José” de Saladillo, distrito de Concepción, invita a los exalumnos de la institución de la década del 60 a un encuentro de confraternidad. La actividad está prevista para el próximo 2 de noviembre en las instalaciones de la institución, que hasta 1962 funcionó como centro de formación de sacerdotes.

Uno de los organizadores del encuentro es el exseminarista José Luis Gauto, quien comentó que la promoción de los años 69 y 70 estaba conformada por cien jóvenes. Muchos son sacerdotes, mientras otros optaron por la vida laical y son profesionales en diferentes áreas.

El seminario dejó de funcionar como tal en la década del 70 y se convirtió en casa de retiro. Está a 8 kilómetros del centro urbano de Concepción y tiene capacidad para albergar a 80 personas.

Según el programa, a la madrugada de ese sábado 2 de noviembre saldrá de Asunción un ómnibus que trasladará a los exseminaristas. Incluye una visita a la Catedral de Concepción y la tumba de Mons. Emilio Sosa Gaona.

El obispo emérito de Misiones y Ñeembucú, Mons. Carlos Milciades Villalba, acompañará a la delegación de diferentes puntos del país, que será recibida por los exseminaristas de Concepción. Además, el encuentro coincidirá con la celebración de los 40 años de ordenación sacerdotal del padre Pablo Cáceres (Pa’i Pablito), comentó Gauto.

Los interesados en formar parte del encuentro pueden llamar al (0981) 606079, del comisario retirado Eladio Ocampos, uno de los organizadores.

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY