La Policía de Concepción recuperó esta semana más de 60 animales hurtados de dos establecimientos ganaderos.
Este jueves en la zona de Paso Yryvu, de la localidad Isla Hermosa, del campo comunal fueron recuperados 34 animales (18 vacas, 4 vaquillas y 12 terneros), que días atrás fueron denunciados como robados de la estancia Shalom, de Paso Barreto, propiedad de Ramón González Morales.
Los animales estaban depositados en un campo comunal en la ribera del arroyo Trementina, hasta donde llegaron los uniformados que investigaban el hecho. El fiscal Celso Morales dispuso que los vacunos sean depositados en la estancia Prosperidad, ubicada cerca del lugar del hallazgo para ser entregados luego a su propietario.
El otro operativo fue ayer, entre San Carlos del Apa y el asentamiento campesino Yvy Marane’y. Allí, los uniformados de la comisaría de San Carlos dieron alcance a unos supuestos cuatreros que arreaban 33 vacas Nelore, de la estancia Lapuri, ubicada en la zona de San Carlos del Apa, propiedad de Miguel Fulgencio Rodríguez.
Los desconocidos, al darse cuenta de que estaban siendo alcanzados por los uniformados, dispararon con armas de fuego y lograron fugarse, adentrándose en los montes de la reserva Paso Bravo.
No obstante, se pudo recuperar todos los animales arreados y tras comunicar al fiscal Morales, depositaron las vacas en el establecimiento de Claudio Suárez. (J.R.)
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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