Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

26 ene 2014

Así fue la intervención militar en Arroyito

  • Un equipo táctico de las Fuerzas Armadas, al mando del general Mario Restituto González, protagonizó un nuevo papelón en el Norte, al reducir con tiros al aire a más de 100 pobladores de Arroyito, entre jugadores y público, luego de atropellar una cancha de fútbol donde se jugaba un torneo. 
Los militares rodearon la zona tras “confirmar” la presencia del miembro del EPP Lucio Silva y mantuvieron rendidos a los civiles en el piso por más de una hora, hasta que tuvieron que marcharse porque ninguno de los efectivos siquiera conocía de cara al secuestrador buscado. Los lugareños afectados anunciaron que denunciarán a los uniformados por los abusos.

El inusual suceso se registró el domingo de tarde en una cancha de fútbol del asentamiento Núcleo 3 de la localidad de Arroyito, distrito de Horqueta, departamento de Concepción.

Según los datos, el general de división Mario Restituto González “infiltró” entre la población a dos oficiales de Inteligencia Militar que aseguraron a su superior que entre el público se encontraba Lucio Silva, protegido por dos guardaespaldas armados con pistolas.

En medio del partido, un grupo de militares vestidos de civil empezó un infernal tiroteo, ordenando que los jugadores, árbitros y hasta los miembros del público se tiraran al piso, entre ellos mujeres mayores y niños.

Simultáneamente, un equipo de choque compuesto por efectivos con uniforme táctico rodeó la zona supuestamente para evitar que el secuestrador escapara.

Ni siquiera lo conocen


Los pobladores afectados denunciaron que permanecieron en el piso por más de una hora, mientras seguían los disparos intimidatorios, amenazas y requisa de los celulares de todas las personas que filmaban la acción de los uniformados.

Sin embargo, los castrenses se vieron obligados a llamar a la Policía para que los ayudara a identificar a Lucio Silva, ya que ni los de Inteligencia Militar ni el mismo general González conocían al objetivo.

Después se comprobó que el criminal buscado no se encontraba entre las 100 personas rendidas en el piso, lo que desató un repudio generalizado de los vecinos.

Finalmente, el general González se vio obligado a pagar a muchos de los pobladores por los celulares que fueron destruidos durante la fallida incursión.

Intentaron esconder

Este nuevo papelón de las Fuerzas Armadas quiso ser escondido por el general González, designado por el presidente Horacio Cartes como comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), que está conformada también por policías, aunque estos, una vez más, no fueron avisados de la operación.

El miércoles de tarde, los militares otra vez volvieron a equivocarse al atropellar la estancia Yva Hai de Santa Rosa del Aguaray, en busca de Isax Burgos Aguilar, pero casi terminan matándose con policías que no estaban al tanto de la operación.

Denuncia

Por otro lado, la Fiscalía se encuentra atenta a una denuncia que supuestamente deben presentar los pobladores del asentamiento Núcleo 3 contra los militares que interrumpieron a tiros el partido de fútbol.


Fuente: ABC

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY