Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

24 oct 2014

EPP se mueve con tranquilidad

  • El CD que contenía la prueba de vida de los secuestrados por el EPP, Arlan Fick y el suboficial Edelio Morinigo, fue dejado a 2 kilómetros de un destacamento militar y nadie se dio cuenta. Eso llama la atención ya que el lugar está minado de uniformados.
La hipótesis de que los miembros del grupo criminal se mueven con total tranquilidad en la zona tiende a confirmarse con este tipo de hechos, ya que no es la primera vez que dejan evidencias de hechos delictivos en lugares transitados y hasta minados de presencia policial.

En esta ocasión una vez más los integrantes del EPP llegaron hasta las inmediaciones del cuartel que es utilizado por los miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), en Paso Tuyá, para dejar la prueba de vida de Arlan Fick y Edelio Morínigo.

Si bien el fiscal general del Estado, Javier Díaz Verón, señaló que muchos de los que componen el grupo criminal son solo de logística y son miembros de la comunidad que pasan desapercibidos y por eso pueden llegar casi hasta los mismos cuarteles sin ser reconocidos.

No es admisible que los uniformados estén tan relajados mientras está la amenaza del grupo criminal y dos secuestros en curso, ¿que pasaría si la próxima vez en vez de dejar una carta dejan una bomba?.

Los integrantes de esta estructura criminal se pasean a sus anchas por las tierras del norte, ante la presencia de los uniformados ya que no es la primera vez que tientan a las autoridades llegando hasta sus narices y dejando panfletos, pedidos de rescate y ahora una prueba de vida.

Fuente: ABC

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY