Culmina supervisión del Programa de Tuberculosis
Concepción.- Culminó con éxito la semana de “Supervisión Nacional al Programa de Control de la Tuberculosis y Lepra”, realizada desde el 16 de junio. El monitoreo fue dirigido a las Unidades de Salud de la Familia, Centros de Salud, Hospital Regional y Coordinación Regional de la Primera Región Sanitaria.

El objetivo de las actividades fue la de verificar el nivel de implementación de la estrategia tratamiento acortado estrictamente supervisado (TAES), también se controló la captación de sintomáticos respiratorios, diagnóstico con baciloscopía a pacientes sospechosos y seguimiento de pacientes positivos en casos de tuberculosis, todos estos componentes son parte de la estrategia de control de la tuberculosis.
Se realizó una prueba de nivel de conocimiento teórico a los recursos humanos.
Actualmente el Programa Nacional de Control de la Tuberculosis y Lepra cuenta con personal encargado en los 68 servicios de salud a nivel distrital y local.
En lo que va del año 2015 se tienen registrados unos 29 pacientes manteniendo tratamientos gratuitos, a través del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa y contagiosa, causada por el Micobacterium tuberculosis y ataca principalmente a los pulmones, pero también puede afectar a otros órganos.
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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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