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18 jul 2015

Horqueta: Familias aterrorizadas con cada lluvia

HORQUETA. Familias que tienen sus precarias viviendas en la parte baja del barrio Fátima de esta ciudad pasan momentos de terror con las permanentes lluvias por la formación de un zanjón que pone en riesgo a los residentes.
Es una zona de Horqueta que se encuentra a solamente cuatro cuadras del centro de esta ciudad se observa un zanjón de grandes dimensiones de donde en décadas pasadas tractores quitaban piedras para obras y empedrados.

Este jueves nos acercamos al lugar y los habitantes manifestaron que las autoridades municipales ni llegan junto a ellos para observar la situación en que se encuentran. 

Comentaron que ni los precandidatos aparecen para presentarles sus propuestas e indicaron que realizaron los pedidos al intendente Arturo Urbieta, quien ya renunció debido a que busca ser reelegido. Los reclamos también presentaron a los anteriores intendentes para que realicen algo en el lugar para solucionar el inconveniente sin obtener respuestas positivas.

Dijeron que cuando llueve los raudales son como ríos y en un lugar son cataratas e indicaron que las aguas invaden sus casas, pero no quedan acumuladas por la pronunciada pendiente del lugar. 

Aguardan que las autoridades a ser elegidas en las próximas elecciones municipales tengan en cuentan al lugar al que se ingresa por las calles Capitán Walter Guyn y Presidente Franco. El zanjón se encuentra en las periferias de la ciudad, donde tampoco se pueden edificar casas, y también se encuentra una escuela, donde cuando llueve no se desarrollan las clases.

ABC

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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