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21 oct 2015

Se habilita empedrado que une Concepción con San Pedro

CONCEPCIÓN.- Finalmente se inauguró la ruta empedrada de 39 kilómetros que une las ciudades de Horqueta, en el Departamento de Concepción, y Tacuatí, en San Pedro. Fue ayer con presencia de autoridades nacionales.
Esta obra ya fue iniciada durante la administración del presidente Luis Ángel González Macchi, cuando el ministro de Obras Públicas era Alberto Planás. Sin embargo, los trabajos fueron abandonados nada más al iniciarse, sin que se supiera qué pasó del presupuesto destinado a la obra.

Todo el proyecto se reactivó durante el gobierno de Fernando Lugo. La obra se reinició y concluyó durante la administración de Horacio Cartes, quien la habilitó ayer, martes.

La obra costó unos 79.000 millones de guaraníes y la construcción corrió por cuenta de la empresa Talavera y Ortellado y concluyó en 30 meses.

Julio Morales, intendente de Horqueta, pidió al presidente Cartes que la obra habilitada tenga la capa asfáltica, como así también solicitó un camino de todo tiempo en el tramo Belén-Horqueta, de unos 27 kilómetros.

El ministro de Obras, Ramón Giménez Gaona, anunció que el tramo Horqueta-Tacuatí será asfaltado en un próximo proyecto que se está elaborando.

El objetivo final es que la ruta 5 Bernardino Caballero se una a la ruta 3 General Aquino, ahorrando varios kilómetros para los que viajan a Asunción. A esto se suma la facilidad con que los pobladores del distrito de Tacuatí llegarán a Horqueta y Concepción, teniendo en cuenta que los mercados más grandes para sus productos están en el primer departamento.

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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