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18 ene 2016

En Concepción menos febriles y más mingas en Horqueta

Los casos febriles en la ciudad de Concepción están disminuyendo, informó ayer el Ministerio de Salud. “Estábamos teniendo entre 160 a 170 febriles por día, pero desde mitad de semana las consultas se redujeron a 60 y 70. 
Esto da como una especie de respiro, teniendo en cuenta que el departamento fue uno de los primeros en entrar en epidemia por dengue, por el número de enfermos confirmados y sospechosos”, indicó ayer el Dr. Óscar Mieres González, coordinador de la cartera sanitaria en la zona norte del país.

El profesional señaló que el número de febriles disminuyó gracias a los trabajos de concienciación y las mingas en los barrios afectados. “No vamos a bajar la guardia, al contrario vamos a trabajar para seguir reduciendo. Los funcionarios y técnicos están agotados, pero las ordenes desde el ministerio son evitar más muertes y enfermos graves y en eso estamos enfocados”, señaló.

Mingas en Horqueta

HORQUETA . Las mingas, que tuvieron su apertura el viernes, continuaron ayer en esta ciudad para concienciar a la ciudadanía sobre la eliminación de los criaderos. El titular de la comisión de lucha contra el dengue, Marcos López, dijo que las movilizaciones serán permanentes y afirmó que las personas que no mantengan limpios los patios de sus casas y baldíos serán denunciados ante la fiscalía, para ser sancionados. Sostuvo que a pesar de la sospecha de fallecimiento de tres horqueteños, un gran porcentaje de los pobladores aun no brindan importancia a la eliminación de criaderos.

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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