Neurólogo atiende gratis por falta de especialistas
HORQUETA. Ante la falta de especialistas en neurología, el Dr. Hans Karug, proveniente de Encarnación, decidió ofrecer sus servicios mensuales en esta ciudad desde octubre del 2015.
El neurólogo también realiza atenciones en la ciudad de Concepción desde el 2006 por la falta de profesionales de dicha especialidad en los hospitales del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social y del Instituto de Previsión Social del primer departamento del país.El especialista atiende en un consultorio ubicado en el barrio San Antonio, sobre Presidente Franco en las cercanías del Instituto de Previsión Social de esta ciudad. Sus servicios son gratuitos para pacientes de escasos recursos económicos de ambas ciudades.El Dr. Karug dijo que decidió prestar servicios también a Horqueta debido a que el número de personas que se trasladaban a la capital departamental para las consultas aumentaron. Para las atenciones trae los equipos para el electroencefalograma y otros elementos necesarios.Por otra parte, instó a las madres en etapa de gestación para consumir el ácido fólico para evitar que sus niños nazcan con malformaciones. Explicó que si las mujeres se enteran que están embarazadas luego de dos meses el feto ya puede estar con dichas malformaciones si no toman dicho medicamento.Señaló que por ese motivo muchas niñas o niños pueden tener hidrocefalia, también conocida como "yiñakape", dolor de cabeza u otros males.También dijo que las madres deben evitar que sus pequeños tengan fiebre alta de la gripe común o la influenza que dejan sus secuelas como los desmayos o convulsiones luego de unos meses.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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