Fuerte Olimpo: Senasa pone en funcionamiento sistemas de agua
Un equipo operativo y técnico del Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (Senasa), organismo técnico del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, se encuentra trabajando en el distrito de Fuerte Olimpo, departamento de Alto Paraguay, para poner en funcionamiento tres sistemas de agua.
En la comunidad de Toro Pampa, los trabajos ya culminaron y el sistema de agua entró en funcionamiento. Unas 175 familias, aproximadamente, fueron beneficiadas con la provisión del servicio de agua. Las tareas consistieron en montaje de estructura y tanque de agua de 10 mil litros, así también tendido y reparación de cañerías, conexiones domiciliarias e instalación de sistema de bombeo. Igualmente se realizaron charlas sobre cuidado y consumo del agua e higiene de manos, con alumnos de la Escuela Básica N° 5868 Porf. Dr. Andrés Rivarola Queirolo.Actualmente comenzaron los trabajos en la localidad de María Auxiliadora para la dinamización del sistema de agua, una vez finalizado los trabajos en el lugar mencionado, el equipo técnico del Senasa se trasladará para realizar mismas tareas en la comunidad de San Carlos.El operativo forma parte del programa de asistencia en materia de agua y saneamiento a localidades ubicadas en el departamento de Alto Paraguay, Chaco. Está encarado en forma conjunta por el Senasa, la Gobernación de Alto Paraguay, la SEN, la Mesa Intersectorial de Agua y Saneamiento para el Chaco (MIAS-Chaco) y el Proyecto Planes Participativos de Agua y Saneamiento Ambiental, gerenciado por el PNUD con financiación del Instituto Internacional del Agua de Estocolmo (SIWI).
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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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