Niña murió calcinada en incendio
Un voraz incendio consumió totalmente una vivienda ubicada en el barrio Itacurubí de la ciudad de Concepción. Dejó como saldo una niña de 2 años muerta y un adolescente con graves quemaduras.
Todos los que estaban en la casa durante el incendio eran menores de edad. Foto: Justiniano Riveros ÚH.
Concepción.- El hecho se produjo a las 07.00 de este domingo en el fondo de un inquilinato ubicado sobre la calle Don Bosco casi Bernardino Caballero, al lado del depósito Pavón.
La víctima fatal es María Eugenia Cáceres Galeano (2), hija de María Del Pilar Galeano Cabral (18) y nieta de Eugenia Cabral Olmedo (40). Éstas últimas no estaban en la casa cuando ocurrió el siniestro.
También resultó con quemaduras graves Lorenzo Augusto Galeano Cabral (16), quien está internado en estado grave en el Hospital Regional de Concepción.
Los vecinos y los bomberos voluntarios rescataron a Juan Ignacio Cáceres (4) y a otro adolescente de 16 años cuya identidad aún se desconoce.
La abuela manifestó que fue a la Expo a trabajar y su hija fue junto a ella para ayudarla ya que ambas son madres solteras y necesitan trabajar, argumentó.
UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario