Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

18 may 2017

Condenan a siete años de cárcel a un violador

CONCEPCIÓN. Un joven fue condenado por un Tribunal a 7 años de prisión luego de que los magistrados hayan comprobado que fue el responsable de un hecho de coacción sexual y violación.


La víctima al momento del hecho contaba con 14 años, el delito se cometió en febrero de 2016 en la localidad de Belén.

En el juicio oral, que culmino ayer en el Palacio de Justicia de Concepción el Tribunal de sentencia integrado por los jueces: Fulvio Salinas, Hilda Benítez y Richard Alarcón condenó a Fernando Benítez Rodríguez a la pena privativa de libertad de siete años por el hecho punible de coacción sexual y violación del que resultó víctima una adolescente.

En el juicio oral, impulsado por la fiscal Silvia González, se demostró que la adolescente fue abordada por el condenado, quien iba a bordo de una motocicleta. El ahora condenado, le dijo que podía llevarla hasta el colegio, y como era su pariente, la menor subió a la motocicleta con él, pero el joven, que en ese momento contaba con 20 años de edad, desvió su camino y llevó a la adolescente hasta un monte, donde la sometió sexualmente.

Después de que ocurriera el hecho, el condenado amenazó a su víctima para que guarde silencio, pero a raíz de la coacción sexual la menor quedó embarazada, y al llegar a los dos meses de gestación la menor tuvo una hemorragia. La adolescente debió ser internada y a partir esta situación los familiares de la víctima tuvieron conocimiento del hecho y se formuló la denuncia correspondiente.

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY