La división oficialista se evidenció en Concepción
CONCEPCIÓN.- El ministro de Hacienda con permiso, Santiago Peña, se presentó ayer ante los colorados oficialistas de Concepción. La división de los oficialistas obligó al candidato de Horacio Cartes a participar en dos reuniones.

Con un retraso de dos horas llegaron Santiago Peña y Luis Gneiting a Concepción y escucharon primero a los intendentes colorados que responden al liderazgo del gobernador Luis Urbieta.
La reunión se realizó en el quincho de la familia, donde Peña se presentó y puso a disposición su persona para la precandidatura a la presidencia de la República. Indicó que la idea es seguir el trabajo iniciado por Cartes y que si bien nunca hizo política partidaria siempre ha hecho política en beneficio del país.
Luego participó de otra reunión en el local de la Seccional Colorada de Concepción, donde se concentraron varios presidentes de seccionales que responden al diputado Alsimio Casco.
En esta reunión participó el ministro de Salud, Antonio Barrios. En el lugar pidieron a Peña y Gneiting, que si reciben la bendición de ser la dupla presidencialista, que atienda a la dirigencia popular, es decir a los seccionaleros, que a su criterio, son los que aglutinan los votos para las elecciones generales.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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