Jóvenes emprendedores apuestan a la gastronomía
CONCEPCIÓN. Sin experiencia en el rubro pero con la visión de emprender, tres jóvenes concepcioneros iniciaron hace menos de un año la venta de hamburguesas a la parrilla.

Se trata de Diego “Yeyo” Esquivel, Félix González y Jorge Espínola, quienes lanzaron el emprendimiento denominado “Plankton”, que hoy emplea a más de 25 personas y tiene dos locales, uno en Concepción y otro en Horqueta. Según comentaron, para arrancar con el negocio gastronómico empeñaron un “ukelele”, instrumento musical de cuerda, a fin de hacerse de capital.“Empezamos con capital cero, con puras ganas de trabajar, caminando a ciegas y sin un guaraní en nuestros bolsillos”, indicaron y resaltaron el apoyo que recibieron de sus padres. Añadieron que este proyecto fortaleció la amistad y el amor hacia la familia.Indicaron que se encuentran alistando otro proyecto. “La idea es estar siempre en camino, nunca conformarse, mirar arriba siempre, y no olvidarnos de mirar a nuestros costados, porque ahí están los pilares, las personas que todos los días están luchando para que el negocio funcione perfectamente”, manifestaron.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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