Denuncian a manifestantes violentos
CONCEPCIÓN. Los padres del intendente Alejandro Urbieta Cáceres (PLRA) denunciaron a las personas que provocaron daños en las propiedades pertenecientes a la empresa Ypane SA durante las manifestaciones en que piden la renuncia del jefe comunal.

El abogado Emilio Camacho señaló que los delitos por los cuales fueron denunciados ante el Ministerio Público son perturbación de la paz pública, lesión, coacción, amenaza de hechos punibles, incitación a cometer hechos punibles y contaminación ambiental.
Los manifestantes centran sus escraches frente a la vivienda de los padres del intendente local y del exgobernador y actual diputado Luis Urbieta Cáceres (ANR).
Durante las manifestaciones que se iniciaron el 15 de octubre pasado rompieron puertas y ventanas de dos locales de la farmacia que pertenece a la familia del intendente. Asimismo, arrojaron pintura contra las paredes de la casa donde viven los padres del político y rompieron la puerta de la sede de una emisora de radio FM que también pertenece al grupo empresarial. “Nuestras acciones son exclusivamente contra los violentos, no estamos en contra de las movilizaciones”, sostuvo Camacho.
Los supuestos autores fueron identificados y declararon ante la fiscalía. En las noches queman neumáticos, lo que contamina el ambiente y eso también ya fue denunciado. “Los delitos que comete una ‘patota’ organizada nada tiene que ver con el derecho a reunión que respetamos”, aseguró el abogado Emilio Camacho.
Los manifestantes indicaron que se valen de los escraches para persuadir al padre del intendente, Hugo Urbieta Calderón, porque es él quien supuestamente no permite que su hijo Alejandro renuncie al cargo. Por su parte, el acusado negó en reiteradas ocasiones que tenga incidencia en las decisiones de su hijo y que el grupo empresarial que encabeza nada tiene que ver con la función de sus hijos políticos.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario