Silencio cómplice de políticos ayuda a Urbieta
El exdiputado cartista Bernardo “Lalo” Villalba pasó de ser uno de los más férreos críticos a la gestión de Alejandro Urbieta al frente de la Municipalidad de Concepción a mantenerse en un silencio casi cómplice. El hijo del exlegislador ocupa un lugar en la Junta Municipal de esa ciudad. Hace ya casi cuatro meses que un grupo de ciudadanos se manifiesta todos los días.
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| Alejandro Urbieta |
Hasta finales de 2015, el exdiputado por Concepción Bernardo “Lalo” Villalba era uno de los críticos más tenaces de la administración de Alejandro Urbieta (PLRA) al frente de la Municipalidad de la capital del primer departamento.
El cartista no perdía un solo día para denunciar a través de radios locales los supuestos malos manejos que hacía Urbieta de los fondos provenientes del Fonacide. Villalba era siempre acompañado por Henry Paniagua, concejal municipal.
Villalba y Paniagua incluso repartían copias de las denuncias en la seccional colorada de la ciudad de Concepción para que todo aquel que estuviera interesado pudiera acceder a ellas.
Las denuncias impulsadas por Villalba y Paniagua fueron vitales para que la Contraloría desembarcara en la Municipalidad de Concepción a finales de 2015. En aquella oportunidad, una turba de seguidores del jefe comunal impidió el acceso de los funcionarios del ente contralor a la Comuna.
Semanas atrás, el propio Urbieta reconoció sin tapujos en los estudios de ABC Cardinal que arregló la situación con el entonces contralor interino, Roy Rodgers, porque los unía una “cuestión fraternal”, haciendo alusión a que forman parte de la misma logia masónica.
Pero desde que Urbieta asumió el actual período al frente de la jefatura municipal, el silencio se terminó de imponer.
Paniagua pasó de ser crítico a la gestión de Urbieta a convertirse en uno de sus más férreos defensores.
El cartista “Lalo” Villalba, por su parte, decidió llamarse a un completo silencio.
El hijo del exdiputado, Rodolfo Villalba, es actualmente concejal municipal. Es decir, forma parte del legislativo municipal que aprobó la propuesta presentada por Urbieta para vender a precio regalado el predio del puerto municipal.
Cuatro meses de protestas contra Urbieta
Hace ya casi cuatro meses que ciudadanos de Concepción se manifiestan diariamente para exigir la salida de Urbieta.
Desde el 15 de octubre de 2018, los manifestantes que piden la renuncia del jefe comunal se reúnen en la plaza Agustín Fernando de Pinedo. En los últimos días, se registraron incidentes.
ABC
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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