Se agudiza problema de familias afectadas por las inundaciones
El problema de las comunidades afectadas por las inundaciones se agudiza con el transcurrir de los días. En Paso Barreto y Puentesiño (Concepción), Coronel Martínez (Guairá) y Presidente Hayes las familias claman por asistencia con alimentos.
PASO BARRETO, Concepción. Un total de 350 familias damnificadas por efecto de las lluvias fue censada por la Municipalidad de esta ciudad y la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) en esta ciudad. La distribución de la ayuda humanitaria para los afectados se inició el miércoles último en un helicóptero de la Fuerza Aérea Paraguaya (FAP).
Sin embargo, la asistencia todavía es insuficiente para paliar el desabastecimiento que se empezó a registrar en la zona. El intendente, Bruno Piccinini (ANR), indicó que los víveres recibidos servirán para cubrir parte de la necesidad en la ciudad y que faltan otras comunidades.

Otras localidades, como Isla Tuja, Hugua Ñandu, Estribo de Plata y las comunidades indígenas de Jeguahaty y Vy’a Renda, también se encuentran aisladas por tierra.
También en los distritos de Sargento José Félix López (ex Puentesiño), San Carlos del Apa, San Alfredo y San Lázaro muchas familias fueron afectadas por el desborde ríos y arroyos por efecto de las copiosas precipitaciones.
ABC
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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