
Dos sujetos ingresaron como clientes, pero extrajeron sus armas, un revólver y una pistola, y redujeron a los propietarios exigiendo todo el dinero disponible. Se llevaron el dinero y los celulares.
El dueño del local, Juan Carlos Arzamendia, indicó que le llamó la atención de que uno de ellos haya tenido una pistola 9 mm y que fue bastante violento con él amenazándolo en todo momento. Estaba con su esposa embarazada, que también fue puesta cuerpo a tierra. La policía busca identificar a los delincuentes a través de circuito cerrado de los vecinos.
UH
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