En Horqueta, un hombre solitario vive de la solidaridad de la ciudadanía
HORQUETA, Concepción. Un individuo que fue víctima de un accidente de tránsito hace 4 años en el Chaco vive de la solidaridad de la gente en esta comunidad, debido a que no cuenta con familiares y sus lesiones le impiden trabajar.

Se trata de Reinaldo González Acuña, paraguayo, soltero (45 años), quien dijo que no conoció a sus padres, debido a que lo abandonaron y fue recogido por Simeón Lugo y Visitación de Lugo, pobladores de San Pedro del Paraná (Itapúa), quienes fallecieron cuando él tenía 14 años.
Señaló que luego de varios años de vivir en dicha localidad se trasladó al Chaco, donde trabajó por varios años en una estancia. Comentó que fue víctima de un accidente de tránsito cuando, en una motocicleta en la que transitaba por la zona de Mariscal Estigarribia con su compañero de trabajo Francisco Oliveira, fue embestido por una camioneta. Recordó que percance ocurrió el Miércoles Santo del año 2015. González manifestó que, como producto de la colisión, sufrió traumatismos en las piernas a la altura del tobillo y en parte de su cráneo, que está cubierto con platino. Manifestó que no tiene dónde vivir porque no conoce a sus familiares ni se casó, y generalmente pernocta en las comisarías o en las terminales de ómnibus de las ciudades de este departamento y de la capital del país. Sin embargo, destacó el hecho de que Rosalino Arce Ortega desde hace unas semanas le da albergue en su domicilio al enterarse, a través de radio Guyra Campana, de la situación en que vive.
Por otra parte, manifestó que necesita del tratamiento de sus heridas, que recibirá en el Hospital de Trauma de la capital, donde de acuerdo al resultado de los estudios correspondientes se le amputaría una de la piernas. Señaló que necesita al menos unos seis millones de guaraníes para los tratamientos, e indicó que para el efecto realiza rifas, que se sortean a través de radioemisoras de esta ciudad.
ABC
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario