Con escraches recuerdan un año de lucha contra gestión de Urbieta
Ciudadanos autoconvocados de Concepción se volvieron a pronunciar contra la gestión del intendente Alejandro Tati Urbieta. Con escraches recordaron que se cumple un año de lucha contra la corrupción.

Ciudadanos indignados por la administración municipal de Alejandro Tati Urbieta, intendente de Concepción, recordaron el domingo un año de lucha contra la corrupción y falta de transparencia.
La concentración de los sublevados fue en el Parque Agustín de Pinedo, de donde partieron hasta Presidente Franco y Yegros, frente a la farmacia de Hugo Urbieta, padre del intendente liberal Alejandro Urbieta y del diputado colorado Luis Urbieta.
En el lugar tiraron huevos y realizaron pintatas recordando las muchas noches de escraches.
Foto: Justiniano Riveros.
Exigieron al mismo tiempo a las autoridades fiscales mover las 37 denuncias que pesan sobre el jefe de la Comuna, de las cuales solo tuvo dos imputaciones y procesos con medidas.
Sin embargo, siguen congelados los casos de venta del puerto municipal, uso de Fonacide, y de más de G. 4.000 millones de préstamos para obras, falta de pago a la caja de jubilaciones, entre otros.
Los indignados exigieron por más de 150 días la intervención municipal, sin embargo, los concejales liberales y colorados blindan al ejecutivo municipal.
UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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