Irá 12 años a la cárcel por simular ser del EPP para robar
Concepción.- Un hombre identificado como César Rubén Ocampo Giménez recibió una condena de 12 años de pena privativa de libertad luego de ser hallado culpable de robo agravado, que se identificó como el líder de un grupo que se hizo pasar por miembro del Ejercito del Pueblo Paraguayo (EPP).

El hecho sucedió en la estancia Don Moisés donde el ahora condenado y dos camuflados de para para´i, con el rostro tapado, armados con rifle, escopeta, revólver llegaron y redujeron a la propietaria Pelagia Smith y a tres mujeres que se encontraban en el lugar.
La víctima relató que los hombres las amenazaron de muerte y luego le despojaron de sus teléfonos celulares, un revólver, un rifle y dinero en efectivo, joyas, motosierra y joyas de plata y oro. Ocurrió el 24 de abril de 2017 en el distrito de San Alfredo, a 78 kilómetros de Concepción.
La sentencia fue dictada por el Tribunal de Concepción, presidido por la jueza Gloria Mabel Torres Fernández, e integrado por las magistrados Magdalena Dos Santos Llamosa y Felix Enrique González Núñez. Luego de recibir la denuncia, Criminalística y policías de Antisecuestros tomaron intervención del hecho junto al fiscal Carlomagno Alvarenga.
LN
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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