Alto Paraguay declara emergencia departamental por dengue
El gobierno departamental de Alto Paraguay firmó una resolución por la cual se declara emergencia ante los casos de dengue que afectan a esta región chaqueña. Algunas zonas intensificaron las mingas ambientales.
En el Chaco, la población no escapa de la epidemia del dengue. Una de las zonas con mayor debilidad en infraestructura sanitaria es Alto Paraguay, donde hasta el momento no hay muertes por la enfermedad, pero sí hay casos confirmados.
Por este motivo, el gobierno departamental resolvió declarar emergencia, lo que afecta a las localidades de Puerto Guaraní, Toro Pampa, Fuerte Olimpo, Puerto Casado, Carmelo Peralta, Colonia María Auxiliadora y demás comunidades.

Asimismo, la Gobernación de Alto Paraguay insta a las demás instituciones públicas, como a las municipalidades y a la población en general a contribuir en la eliminación de criaderos de los mosquitos transmisores del dengue.
Diversas unidades de la Región Sanitaria se encuentran abocadas a la realización de limpiezas y detección de casos febriles, ante la preocupación de la ciudadanía.
En Toro Pampa se tienen cuatro casos confirmados. Lo más preocupante es la apatía e inconsciencia de la ciudadanía para realizar tareas de limpieza en sus hogares.
Con cada lluvia se junta agua y esto facilita la proliferación de los mosquitos. Floreros, neumáticos en desusos, incluso charcos y aljibes, que la mayoría de la población utiliza para almacenar agua para consumo humano, se convierten en criaderos.

El sistema de salud de Alto Paraguay presenta falencias para la confirmación de casos sospechosos, por lo que los pacientes deben llegar hasta un hospital de mayor envergadura en ciudades como Concepción, Pedro Juan Caballero y Asunción.
El dengue afectó incluso al presidente de la República, Mario Abdo Benítez, según se confirmó este miércoles.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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