Justicia levanta embargo de terreno municipal ocupado por sintechos
Un juez en lo Civil y Comercial de Concepción levantó el embargo que pesaba contra las 84 hectáreas de terreno municipal que fue ocupado desde el domingo por cerca de 1.000 sintechos.

El levantamiento de la medida se dio en el marco del juicio "Ejecución de sentencia promovido por Gladys Rojas de Silva contra Municipalidad de Concepción sobre revocación y/o nulidad de Resolución IM 216/16, dictada por el intendente municipal de Concepción para reposición en el cargo y/o cobro de guaraníes en diversos conceptos".
Sin bien hubo un embargo, finalmente la Justicia pudo corroborar que los familiares del dueño de la Estancia Ybú aún están en juicio sucesorio y todavía no se ha transferido el inmueble a la Municipalidad.
De las 84 hectáreas, la Municipalidad entregó al Ministerio de Defensa 28 hectáreas para ampliación del aeropuerto, a cambio de seis hectáreas de terreno a orillas del río Paraguay, denominado Puerto Municipal, que a su vez ya fue vendido a la empresa de carburantes TLP por USD 700.000.
Rojas había logrado embargar estas tierras cedidas por la Estancia Ybú a la Municipalidad por canje de impuestos, en reclamos de indemnización por despido injustificado. Sin embargo, cuando ya estaba a punto de ir a remate, cerca de 1.000 ciudadanos las ocuparon desde el domingo pasado.
Los líderes de la comisión de ciudadanos movilizados explicaron que seguirán con la ocupación con su proyecto de desarrollo social, pero que no interrumpirán los proyectos originales para los cuales fue adquirido ese terreno; es decir, para la ampliación del aeropuerto y la construcción de la planta de red cloacal de la ciudad.
El equipo asesor del Ministerio de Defensa radicó una denuncia a la Fiscalía por invasión de su propiedad. Por tal motivo se produjeron dos reuniones entre las partes, buscando la conciliación. El caso lo lleva la agente fiscal Silvia González.
UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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