Cierre de BNF causa daños en Concepción
La sucursal del Banco Nacional de Fomento (BNF) cerró desde ayer sus puertas al público en el marco de las medidas sanitarias preventivas del Covid-19, hecho que causa una gran preocupación en el sector comercial de la zona.

La medida es temporal como consecuencia de la aplicación del protocolo sanitario recomendado por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), correspondiente a la desinfección del local, la puesta en cuarentena preventiva de los funcionarios y la toma de muestras para el análisis respectivo.
Esto se debió a que el lunes la institución fue notificada por uno de los organismos dependientes del MSPBS, porque los funcionarios bancarios forman parte del nexo epidemiológico de un cliente Covid-19 positivo de la zona, que acudió hasta las instalaciones de la sucursal de Concepción para realizar trámites bancarios.
Una vez que estén listos los resultados de las pruebas, se estará informando de las nuevas medidas que se adoptarán, según el comunicado oficial de la entidad bancaria.
El licenciado Hugo González, presidente de la Asociación de Comerciantes e Industriales de Concepción, manifestó su preocupación por el cierre de la sucursal, ya que muchos son los comerciantes que operan con la institución bancaria, aunque no discutió la medida sanitaria adoptada por las autoridades.
UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario