Concepción: Dos detenidos escaparon de una comisaría luego recapturados
Concepción.- Dos personas de sexo masculino, uno de ellos menor de edad, escaparon anoche de la celda de la comisaría 10ª de esta ciudad donde estaban recluidos. Para lograr su objetivo abrieron un boquete.
Los fugados son Cristino Paniagua González (28), alias Zurda’i, recluido por violencia familiar y resistencia y un menor de 15 años quien está sindicado de participar en un hurto agravado. Estas personas abrieron un boquete en la pared de la celda que da al patio de la comisaría y materializaron su fuga.
El hecho se registró cerca de las 23:00 de ayer, según los datos. La sede policial de donde se fugaron estos presos se encuentra en el barrio Inmaculada de esta ciudad.
Recapturan a uno de los fugados en ConcepciónCONCEPCIÓN. Uno de los fugados anoche de la Comisaría 10ª de esta capital departamental fue recapturado en la mañana de este sábado en el sector Calaverita del barrio Inmaculada. Policías de varias comisarías participaron del operativo.
Se trata de Cristino Paniagua González (28), alias Zurda’i, quien estaba recluido por violencia familiar y resistencia. De acuerdo a las informaciones brindadas por los oficiales, fue ubicado en la casa de un familiar.
En tanto que el menor de 15 años que también se fugó anoche sigue prófugo. El adolescente está sindicado de participar en un hurto agravado.
Estos dos hombres abrieron un boquete en la pared de la celda que da al patio de la Comisaría 10ª y así materializaron su fuga. El hecho se registró cerca de las 23:00 de ayer. La sede policial de donde se fugaron estos presos se encuentra en el barrio Inmaculada de esta ciudad.
ABC
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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