Exgobernador de Concepción fue condenado a 20 años de cárcel por asesinato de un policía
Un Tribunal de Sentencia de Concepción condenó al exgobernador de ese departamento, Fermín Domínguez Eschenmoser a 20 años de prisión, los magistrados lo hallaron culpable de la muerte de un suboficial de Policía.
También fueron condenados, por los mismos cargos, otros tres hombres.
Los jueces César Ibarra, presidente, Darío Hernán Estigarribia y Jovino González dieron a conocer ayer viernes la sentencia que condena a 20 años de cárcel al expolítico y odontólogo. Según los datos, Fermín Domínguez Eschenmoser fue el autor moral del asesinato del suboficial Roddy Javier Bernal, ocurrido el 13 de abril de 2018 en el barrio Santa María de la capital del primer departamento.
En tanto que también fueron condenados a 19 años cada uno, Héctor Luís Pérez Fernández, expolicía dado de baja en 1999 y Ernesto Simón Àvalos Fernández y Víctor Antonio Zarza.
De acuerdo a lo presentado por el fiscal Òscar Samuel Valdez, el exuniformado Pérez Fernández había prestado el arma para el homicidio y la motocicleta en la que se movilizaron los asesinos. Mientras que Àvalos Fernández, fue el autor material del crimen y Víctor Antonio Zarza fue el conductor del biciclo, según las acusaciones del Ministerio Pùblico.
Fuente: ABC
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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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