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20 feb 2008

Algunas vaquitas y dos tajamares fueron suficientes para otorgar usucapión

La jueza María Petrona De Giacomi disfrazó la confiscación de 23 mil hectáreas con una sentencia judicial otorgando la propiedad de un inmueble por la vía de usucapión. La beneficiada, Rosalva Trinidad, nunca logró demostrar la posesión de semejante superficie. La corrupción de magistrados de Concepción podría ser una explicación de la resolución judicial.

Tomar posesión de 23 mil hectáreas por espacio de 20 años no es nada fácil. Es una superficie extremadamente extensa y disponer de ella en condiciones de propiedad requiere inversiones importantes. La figura de usucapión, establecida en el Código Civil, establece que se puede adquirir la propiedad de un inmueble a través de su posesión ininterrumpida a lo largo de 20 años, en forma pacífica, pública y sin oposición.

A lo largo del juicio, el demandante debe demostrar con pruebas fehacientes la posesión efectiva del inmueble que reclama en propiedad. Tiene que ser capaz de identificar plenamente el área de ocupación, las mejoras establecidas y el pago de tributos. Son los requisitos establecidos en nuestra legislación. Sin cumplir los requisitos establecidos en el Código Civil, Estanislaa Rosalva Trinidad ganó un juicio de usucapión en primera y segunda instancia, siendo beneficiada con 23 mil hectáreas en la colonia Carmelo Peralta, Alto Paraguay. Jueces de Concepción le otorgaron esta superficie sin la presentación de ninguna prueba de posesión. Peor aún, Rosalva Trinidad pidió inicialmente 15 mil hectáreas y los magistrados la beneficiaron con 23 mil. Esta situación mueve a pensar que existió soborno. La sentencia fue firmada el 30 de abril de 2007 por la jueza María Petrona De Giacomi y ratificada por los jueces Mario Quevedo Machuca, Eliodoro Molinas Ovelas y Julio César Cabañas (expresó voto por la nulidad de la resolución).

Los abogados involucrados en el juicio, en favor de Rosalva Trinidad, son los siguientes: Luis César O’Durnin, Andrés Villalba Cardozo, Evelio Vera Brizuela, Reinaldo Echagüe y Hermes Rafael Saguier. El abogado Reinaldo Angel Echagüe, representante jurídico de Rosalva Trinidad, remitió una extensa carta a nuestra redacción, publicada el jueves y viernes último, En uno de los párrafos expresó: “Es la primera vez en muchos años de mi vida profesional que veo que una persona con escasos recursos económicos gana un pleito de esta naturaleza... es la primera vez que una jueza se anima a darle la razón a una humilde persona”.

Rosalva Trinidad vive en Puerto Murtinho (Brasil), es una persona modesta que trabaja como empleada doméstica, tanto en Murtinho como en Isla Margarita. No tiene ninguna posibilidad de ejercer posesión sobre 23 mil hectáreas y es precisamente esta absolutamente imposibilidad económica lo que impidió la presentación de pruebas a lo largo del juicio. Si un demandante no presenta pruebas y gana un juicio, obviamente existe el convencimiento de corrupción de los jueces; es imposible aceptar la idea de que no existe alianza con jueces venales.

DOS TAJAMARES Y ALGUNAS VAQUITAS

El 17 de junio de 1999, Rosalva Trinidad se presentó en el juzgado de paz de puerto La Esperanza, expresando que desde el año 1955 su padre, Pedro Trinidad, residió en el lugar denominado Km. 42 ramal norte.El acta labrada expresa: “Vivía en esta jurisdicción poblando una parte del lugar donde tenía animales vacunos y en donde la mencionada señora Estanislaa Rosalva Trinidad continúa residiendo, manteniendo el mismo lugar como poblado, careciendo de documentos como título de propiedad, presumiendo ser propiedad fiscal”.

Con posterioridad, el 20 de febrero de 2000 se presentó nuevamente ante el juzgado de paz, con el siguiente alegato:“Manifiesta que es pobladora del mencionado lugar desde 1969 y está compuesta de una superficie de 23 mil hectáreas y se halla dividida por una ruta, teniendo como mejoras un tajamar en cada lugar, o sea, dos tajamares, uno de ellos con un pozo de agua permanente, un rancho de palma con horcones de quebracho, chapas de zinc, alambrados con postes de madera dura y árboles frutales”.

En el documento original se puede observar que la superficie reclamada fue borrada y corregida, de tal manera a ampliar la supuesta posesión.Rosalva Trinidad reclama 23 mil hectáreas teniendo como prueba de posesión algunas vaquitas, dos tajamares, un rancho de palma y alambrado sin determinado su extensión.

El abogado Echagüe, en su escrito a nuestra redacción, sostiene lo siguiente: “Tenía una población de aproximadamente 1.000 cabezas de animales vacunos, distribuidos en potreros alambrados hechos por el mismo, después de su muerte aún había unas 400 cabezas”.Mil cabezas de ganado vacuno pueden llegar a requerir un máximo de cinco mil hectáreas para pastar.

El reclamo de 23 mil hectáreas es descabellado y la sentencia de la jueza María Petrona De Giacomi es peor aún.Las tierras que se pretende confiscar dando un tinte de legalidad al despojo pertenecen a BBC SA y River Plate SA, empresas paraguayas de capital brasileño.Las firmas de referencia explotan en forma conjunta un establecimiento ganadero plenamente productivo, donde todo el personal es paraguayo y cuenta con seguro social.El despojo de estas 23 mil hectáreas es el fin del proyecto ganadero de BBC SA y River Plate SA, porque ambas poseen 30 mil hectáreas y corren el riesgo de perder todo

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