YBY YAÚ, Concepción.
La Coordinadora de Productores de Sésamo (Cooprose), de este distrito, fue beneficiada con la infraestructura del tinglado municipal en el transcurso de un acto realizado el pasado miércoles. El local fue otorgado por el intendente Alcimio Casco (ANR).
Se habilitaron oficinas y, además, será utilizado como depósito de máquinas limpiadoras de sésamo y lustradoras de otros granos.
En el acto de entrega estuvieron presentes autoridades distritales como el intendente, concejales, representantes de la empresa “Operadores del Campo”, entre otras.
Casco dijo que el trabajo desarrollado por los socios de la Cooprose es un ejemplo para muchos agricultores que no se deciden a trabajar conjuntamente para obtener mejores ingresos económicos.
Destacó la labor de los campesinos que por iniciativa propia adquirieron las máquinas procesadoras sin recurrir a la ayuda de ninguna institución del Estado, demostrando así que unidos y con sacrificio se pueden lograr muchos objetivos.
Por su parte, el presidente de la filial local de la Cooprose, Elías Villalba, luego de agradecer al intendente por la donación del local, sostuvo que la conformación de la filial de la Cooprose en Yby Yaú se debe al ejemplo de los campesinos de Santa Rosa del Aguaray (San Pedro), quienes demostraron que con la unión se puede acceder a capacitaciones que les permite elevar su nivel de vida.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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