Concepción.-
Dos sujetos entraron a una casa para rezarle a la Virgen y llevaron su imagen.
Dos sujetos que simularon ser devotos de la Virgen de las Mercedes robaron una imagen de 80 centímetros que tenía una gran cantidad de joyas y también dinero en efectivo, de una vivienda particular. La imagen pertenecía una mujer, a quien los maleantes la sometieron a punta de arma de fuego.
El hecho ocurrió alrededor de las 10:00 de la mañana del miércoles en el domicilio de Estanislao Marín Recalde, en la comunidad de San Isidro Boquerón, jurisdicción de Loreto, a unos 35 kilómetros al nordeste de Concepción, camino a Paso Horqueta.
Los dos malvivientes se llegaron hasta la casa en una motocicleta simulando ser vendedores de productos Avon y fueron atendidos por Zulmi Fátima Marín Rivas, hija del dueño de casa. Luego de entrar a la casa, los sujetos preguntaron sin había una virgen y dijeron que querían rezarle y prenderle velas. La imagen tenía G. 150 mil, tres cadenas finas de oro, dos coronas de plata, dos cadenas bañadas en oro, un rosario de oro, 12 anillos de oro, una espada de oro, un enorme rosario de oro y dos prendedores de oro.
La mamá de Zulmi, propietaria de la imagen, se encontraba trabajando hacia el fondo de la casa y solo se dio cuenta cuando todo ya había ocurrido. Se dio denuncia del caso en la comisaría de Loreto y posteriormente se remitió el caso a la fiscalía de la unidad dos de Concepción. Los maleantes huyeron a bordo de una motocicleta.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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