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17 may 2009

Casas construidas por sintechos con autogestión.

CONCEPCIÓN

Un grupo de 12 familias sintechos de la ciudad de Concepción, decidieron dar los primeros pasos sin ayuda externa y comenzaron a construir sus propias casas. Hasta la fecha, levantaron 8 viviendas populares, que les sirven de albergue, porque son muy humildes.

Lograron que un aserradero de Concepción les conceda créditos y la mano de obra la ponen ellos mismos.
Cansados de soportar las impertinencias y sinvergüencerías de los dirigentes nacionales de los sintechos, estas 12 familias decidieron pasar a formar parte del grupo denominado "Articulación Campesina y Urbana de Concepción", donde hallaron mayor comprensión, tolerancia y un mejor y organizado trato en el proceso de sus pedidos reivindicatorios.
Los ayudan dos personas, que sí tienen casa, José Villalba y María Luisa Villalba, quienes hacen el acompañamiento para la obtención del terreno.
Primeramente, obtuvieron el permiso de la Municipalidad para asentarse en un predio, ubicado en el barrio Santo Domingo de Guzmán. A partir de ahí, iniciaron las reuniones y fijaron sus objetivos con los primeros trabajos tendientes a recaudar los fondos iniciales.
Luego recurrieron a Juan Ayala, propietario de un aserradero, quien les concedió a crédito y a precio de costo, todos los materiales -aunque de segunda calidad-, para la construcción de las primeras ocho viviendas, priorizando a las más necesitadas, que no tienen un lugar dónde albergarse.
Según Carmen Godoy, presidenta de la comisión sintechos de Concepción, ante la gran necesidad existente, se organizaron para ayudarse mutuamente y están logrando para sus viviendas, que aunque no sea de gran calidad, sirve para muchos de ellos, que ya podrán vivir bajo sus techos propios. "Nosotros hacemos milanesadas, polladas, y otras actividades, y las recaudaciones destinamos al pago de las maderas", indicó.

IMAGEN.

María Luisa Villalba, coordinadora del grupo, sostuvo que a los sintechos se les tiene en un concepto muy malo, pero que su grupo es diferente, ya que sus objetivos canalizan de otra manera. "Nos agrupamos y nos ayudamos, solo tenemos apoyo de algunos comerciantes para la realización de nuestras actividades y así vamos adelante", indicó.
Por su parte, José Villalba sostuvo que es un modelo de autogestión de un trabajo comunitario sin contar con la presencia del Estado hasta el momento.
Agregó que la Municipalidad de Concepción es la que cede el terreno y que lógicamente el Estado debe aportar lo suyo, ya que es obligación dotarles de los servicios básicos. "Nosotros ponemos lo nuestro y luego exigimos lo que corresponde al Estado, esta gente necesita, pero demuestra mucho espíritu de solidaridad y cooperación", indicó el poblador.

HABITADAS.

Tres de las ocho casas ya están habitadas por las familias, a pesar de que aún no ofrecen mayores comodidades, porque el mismo terreno todavía falta mejorar. No obstante, los nuevos asentados sostienen que ya están muy contentos, porque, por primera vez, están bajo un techo que pueden considerar suyos.
Estas familias siempre vivieron en alquileres o en casas de parientes. Tienen escaso ingreso económico por lo que se les hacía muy difícil sobrevivir.
Ahora, la organización está gestionando la obtención de algunas fuentes de trabajo para sus miembros y lograr la capacitación para todas las mujeres.

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