Policías de la Comisaría de Kurusu de Hierro fueron removidos.
La Policía Nacional registró nuevos cambios ayer, esta vez en el interior del país. El suboficial ayudante Fredy Rojas, integrante del Grupo de Operaciones Especiales (GEO), fue removido de su cargo y trasladado a la Central de Orden y Seguridad por su presunta implicancia en el robo a una entidad de cambios de monedas, situada en Pedro Juan Caballero. Francisco González, jefe de Policía de Amambay, dispuso esta modificación. El agente policial habría suministrado armas para el atraco en cuestión.
Otra sustitución se registró en la Comisaría de Kurusu de Hierro, en el departamento de Concepción. Se dispuso que Andrés Alberto Cattebecke, comisario, deje el cargo, para el cual fue nominado el subcomisario Ángel Hugo Reyes Urbieta. Cattebecke habría sido cambiado debido a denuncias de maltratos.
Varios agentes policiales que fueron de apoyo a la Comisaría de Kurusu de Hierro, a la vez, están sumariados por abandono de cargo del puesto de servicio y además porque se mantenían borrachos en su actividad diaria, según el jefe de Policía de Amambay, que recibió el informe del comisario Cattebecke.
Los sumariados son los suboficiales Wilson Rolón, Hugo Agüero, Jorge Benítez, Fredy Rojas y Fidel Maldonado. El caso del suboficial Julián Guerrero Benegas es aun más grave, ya que abandonó un puesto policial a su cargo, en la zona de Capitán Bado, e ingresó al territorio brasileño, pese a las recomendaciones de no utilizar la capa asfáltica del vecino país, además de utilizar un vehículo robado.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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